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recomendación en DVD :: para el fin de semana
05-09-2008
“El secreto del Bosque”, en la intensidad del vacío y el dolor
por Ariel Luque

Foto Nota


Mogari: es el período dedicado al luto en que se recuerda a los seres queridos, también es el lugar dónde se practica el luto. Dicen que la etimología de la palabra proviene de Mo Agari "El final del luto"

 

Esta nueva recomendación la voy a centrar en esta gran joya japonesa que acaba de salir en DVD, luego de haber pasado por el BAFICI de este año. En realidad, el film se debería haber titulado como en España "El bosque de luto" (Mogari no mori - 2007), pero lamentablemente se llamó "El secreto del bosque" aquí en Argentina, título que no hace mucha referencia al tema que se profundiza en el film. Esta es una obra sublime de la realizadora japonesa Naomi Kawase (Embracing, This World, Tarachime), que logra profundizar de una manera realmente puntillosa dentro del dolor de sus personajes. Una historia que se centra en el luto como camino a la aceptación de una muerte, un luto doloroso y solitario en la inmensidad de los espacios. Un film que habla sobre la angustia, el dolor reprimido y sobre el proceso de aceptación de la muerte. El secreto del bosque es una espléndida forma de adentrarse en el más que interesante y metafórico cine de Naomi Kawase. La película nos cuenta la historia de Shigeki, que vive en una pequeña residencia para jubilados. Se siente cómodo y feliz con los otros residentes y la amable y cariñosa plantilla de la residencia. Machiko, una de las empleadas de la residencia, le presta una atención más especial. Sin embargo ella está secretamente conmocionada por la pérdida de su hijo. Después de celebrar el cumpleaños de Shigeki, Machico decide llevarle a un paseo por el campo. Conducen a lo largo de pintorescas carreteras secundarias pero el coche se queda averiado en una cuneta y deciden abandonarlo y emprender un viaje de descubrimientos juntos. Shigeki está decidido a adentrarse en el bosque, Machiko no puede hacer más que seguirle.

 

El bosque resulta el verdadero protagonista de esta historia. Un bosque que constantemente está llamando a sus protagonistas, un bosque que se manifiesta logrando una especie de tensión latente, con sus apariciones en planos fijos mediante el transcurso de la historia y la presentación de sus dos protagonistas. Un bosque que llama a través del viento, que mece los arboles, que mece esos líricos llamadores de ángeles, y que Shigeki intuye este llamado. Un llamado que tiene un fin tan importante para él y un secreto que será, no descubierto utilizando la sorpresa, sino de manera emotiva y dolorosa. Un bosque que es utilizado como un manto para tapar ese cielo que tanto ellos necesitan ver y a la vez que manifiesta simbólicamente el encierro que sienten sus personajes. Naomi Kawase logra llegar de manera admirable al dolor profundo de sus protagonistas, un dolor causado - en ambos casos - por la pérdida de un ser amado, pero mostrándolos a través de la mirada de Machiko. A través de sus ojos vamos conociendo a este misterioso Shigeki. Cuándo ella ingresa a esta residencia y conoce la historia de Shigeki, comienza a sentirse más cercana a ese dolor que él siente por la pérdida de su esposa hace 33 años. Esto logra - al margen de que hayan tenido al comienzo sus momentos violentos y siempre de Shigeki hacia ella - una relación maternal de ella para con el. Dicha relación se nos muestra a través de lo cotidiano, sin giros argumentales ni recursos melodramáticos aparentes y cuya profundidad radica, precisamente, en su simpleza.

 

El film se centra en recuperar esa sensación atrofiada en sus protagonistas, la sensación de estar vivos. Hay una escena clave del film en la que Shigeki le hace una pregunta al monje budista que visita al asilo: “¿Cómo sé si estoy vivo?”. El monje le responde con una doble pregunta: para saber si estás vivo hay que saber dos cosas. La primera, y muy fácil, es si comes arroz y condimentos. La segunda, más difícil, es saber si experimentas sensaciones. En ese momento le pide a Machiko que le tome la mano a Shigeki. Ella lo toma de la mano y el viejo budista le pregunta si siente esa acaricia y Shigeki asiente con la cabeza y entre ellos se mantiene una firme mirada de compasión y sobre todo de encontrarse en sus mismos dolores. En vez de cargar las tintas dramáticas, Naomi Kawase apuesta por la sutileza y la sobriedad. La sutileza con la que Kawase filma esta relación es magnífica: todo son actos cotidianos que esconden un poderoso subtexto. Todo son elegantes metáforas, como la del río que se desborda mientras el anciano intenta cruzarlo. Machiko le implora, llorando, que no cruce, que el peligro es muy grande. Una vez Shigeki desiste, abraza a una desconsolada Machiko mientras le dice “el río nunca volverá a su fuente”. Una metáfora tan sencilla como eficaz sobre la aceptación de la muerte. Hay una escena que carga existencialmente con una solemne ternura, que demuestra la extraña fortaleza y ese dolor compartido que los une; es cuándo ellos ya están adentrados en el medio del bosque y Shigeki comienza a tiritar de frío y ella se desnuda para calentar su cuerpo tembloroso.

 

"El secreto del bosque" es una elogio a la sencillez, una historia narrada de una manera tan natural que muchos tratan de lograr y muy pocos llegan hacerlo. Una cámara en mano - en interiores - que ingresa y nos hace compartir superfluamente ese dolor, con encuadres que no buscan la complejidad, todo lo contrario, Kawase prefiere mantenerlos por el camino de la sencillez del cuál está dotado el film. Luego en los exteriores tiene dos puestas de cámaras diferentes, cuándo muestra el bosque desde afuera lo hace con una cámara fija e inmóvil que connota la extraña quietud del mismo, pero luego cuándo sus personajes ingresan, esta cámara vuelve a estar en mano. Una fotografía de gran naturalidad, que intensifica los verdes y que se centra en darle un gran protagonismo a la luz natural. Una banda sonora interpretada por un melancólico piano, pero Kawase decidió darle protagonismo al sonido ambiente, a la naturaleza y a los silencios, silencios que logran ingresarnos a una reflexión y a un estado meditativo necesario para entender ese dolor y ese luto que estos personajes necesitan. "El secreto del bosque" es una poética obra, que utilizando como base la pérdida, muestra como estos personajes despiertan nuevamente a la vida, una vida que llevan vacía y apoderada por el dolor. Es una bellísima película que utiliza los tiempos de la vida y la quietud de la naturaleza para narrar esta ausencia y este vacío que sienten sus personajes en la inmensidad del mundo.

 

Por Ariel Luque

Para Cinevivo

 

 

LINKS RELACIONADOS 

 

› Naomi Kawase (IMDB)

› www.elbosquedelluto.es

 

   


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